Sin atajos
La altura no perdona la improvisación. Por eso exigimos aclimatación real antes de partir y mantenemos protocolos estrictos en cada metro sobre los cinco mil.
Expediciones a la Cordillera Blanca y Huayhuash guiadas por quienes nacieron entre estas cumbres.
Desde Huaraz, la familia Morales conduce cada expedición con el cuidado de quien recibe a un invitado en casa.
No somos un operador más. Tratamos a nuestros guías, arrieros y cocineros como familia —con sueldos justos y seguro propio— porque la montaña solo se cruza bien cuando todos cuidan de todos.
Dirección y operaciones de campo
“Caminé con ellos doce días por la Huayhuash y nunca sentí que improvisaran. Cada campamento estaba listo, cada detalle previsto. Volví con kilos de más por la comida de altura.”
Cliente verificado
Cuéntenos cuántos son, qué les mueve y de cuánto tiempo disponen. Anne Thomson estudia cada solicitud y devuelve un itinerario pensado para su grupo, no un paquete cerrado.
La altura no perdona la improvisación. Por eso exigimos aclimatación real antes de partir y mantenemos protocolos estrictos en cada metro sobre los cinco mil.
Máximo por guía
Comunicación satelital
Oxígeno de emergencia
En plena cordillera, nuestras carpas-comedor sirven platos que sorprenden. Tanto, que muchos viajeros terminan la expedición habiendo ganado peso —algo insólito tras días de marcha exigente.
Operamos con estándares de parque natural: gestionamos cada residuo y dejamos los campamentos como los encontramos. La Cordillera Blanca no es nuestro escenario, es nuestra casa.
Residuos gestionados
Equipaje por cliente
Años en la cordillera